lunes, 29 de abril de 2013

El abuelo que saltó por la ventana y se largó


Y para seguir con estos post dedicados al “boom” por el cuál está atravesando actualmente la literatura sueca, nos referiremos al libro “El abuelo que saltó por la ventana y se largó”.
Si tengo que hacer una rápida comparación de este libro con algún otro que haya leído, es inevitable referirse a la saga de “Wilt” de Tom Sharpe o a “La conjura de los necios”  de John Kennedy Toole.
No necesariamente porque se parezcan en su trama o en la forma de ser escritos, pero sí por el humor desopilante que mana de cada una de las páginas de esta novela de Jonas Jonasson un (hasta ahora) desconocido escritor de origen sueco.
Jonasson proviene del periodismo y de la producción televisiva en Suecia, y abandonó todo para ir a refugiarse en una isla donde se pudiese dedicar exclusivamente a escribir esta novela.
El abuelo al que hace referencia el título, decide marcharse de la residencia de ancianos en la que vive, justo el mismo día en que cumple 100 años.
De traje y pantuflas, y sin un lugar a donde ir, decide dirigirse a la estación de ómnibus para desde allí encaminarse a cualquier sitio.
Es en esa estación donde se hace de una valija repleta de dinero donde empieza su periplo huyendo de quienes lo persiguen y al mismo tiempo va conociendo personajes tan o más estrafalarios que él que poco a poco como una “comunidad del anillo” formarán un equipo que intentará eludir a sus perseguidores.

Paralelamente, intercalando capítulos, el autor nos lleva a conocer lo que ha sido el siglo de vida de este personaje, quién por un encadenamiento de hechos fortuitos, a lo largo de su vida ha conocido a Franco, Churchill, Mao Tse Tung, Truman, etc… y con cada uno de ellos ha pasado aventuras tan desopilantes como las que vive cuando ha llegado al siglo de vida.
Jonasson utiliza esta aventura para hacer además un rápido repaso de la historia del siglo XX y de paso dar palo a izquierda y derecha.

La novela no tuvo en sus orígenes una gran producción publicitaria atrás que lo respaldara, pero es tanta la fuerza y el impacto de este original libro, que rápidamente trepó en las listas de venta de su país obligando a sus editores a dar un apoyo que no estaba previsto en sus orígenes.
El libro ganó el premio a la mejor publicación editada en Suecia en 2010, de allí a su traducción y lanzamiento a nivel mundial, no fue más que un paso.

En resumen, es uno de esos libros que uno atesora en su memoria para siempre y que se anima a recomendar con aún mayor ahínco del que lo hace habitualmente.

1 comentario:

sebamor dijo...

Lo lei, luego fui y lo compre para regalar. Espectacular. Muy pero muy recomendable