domingo, 31 de marzo de 2013

Henning Mankell (I)

De un tiempo a esta parte y por razones que están fuera de mi alcance entender, la literatura sueca a tomado un impulso a nivel mundial que resulta más que sorprendente.
Más aún si se tiene en cuenta que la mayoría de los autores que han trascendido con sus libros las fronteras de su país, están abocados al género de la novela policial.

Probablemente el caso mas notorio sea el de Stieg Larsson y su trilogía de "Milenium" con libros cuyos títulos son tan kilométricos como el tamaño de los mismos: "Los hombres que no amaban a las mujeres", "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina" y "La reina en el palacio de las corrientes de aire".
En mi caso particular, he leído solamente el primero de la serie.
Una novela que entretiene pero que consta de 700 y pico de páginas que bien se habrían podido reducir a poco más de la mitad sin que eso fuese en detrimento del libro, creo que por el contrario, le hubiese hecho un bien.
El libro ya tuvo su consabida versión cinematográfica lo que amplió aún mas el éxito de su autor, quien como se sabe, falleció sin poder llegar a disfrutar del mismo.

Por otro lado, Liza Marklund es otra escritora cuyas novelas están siendo adaptadas a versiones cinematográficas.
En este caso, he visto un par de películas y supongo que si los libros son tan malos como los films, será breve el momento de gloria de su autora.

Luego tenemos a Jonas Jonasson y su éxito internacional "El abuelo que saltó por la ventana y se marchó", este libro sí merece un post por separado, y a el nos dedicaremos próximamente.

Pero a quien quiero referirme en este post es a Hening Mankell, autor de la serie policial del Inspector Wallander.
La serie consta de unos nueve o diez libros de los cuales he leído aproximadamente la mitad.
En ellos, el personaje de Wallander se nos plantea como el típico antihéroe: es barrigón, chupa más de la cuenta, esta separado de su esposa, tiene una relación desastrosa con su padre quien no le perdona que sea policía, una relación con su hija Linda que tiene altos y bajos, y un amor platónico (al menos en los libros que llevo leídos) con una mujer que conoció en Riga mientras llevaba adelante una investigación.
Tiene pruritos para desenfundar y mucho más tirar, se cuestiona permanentemente su profesión, se supone que es de izquierda...pero no tanto, etc..., etc...

Pero al margen de los casos policiales que se desarrolla en cada uno de sus libros, Mankel aprovecha cada situación para referise sin piedad al deterioro de la sociedad sueca actual.
Quienes guardamos aquella imágen idílica de la Suecia de los años 60 y 70, la Suecia de Bergman, de Olaf Palme, del amor libre, de la vanguardia socialdemócrata, no podemos mas que asombrarnos del panorama que pinta Mankel sobre la situación actual del país:
Una educación pública calamitosa (si señor: en Suecia!!) las mafias rusas controlando todo el negocio de la prostitución y las drogas, la corrupción en los mas altos estamentos políticos, el contrabando constante de vehículos hacia Polonia, etc...

Como todo escritor que edita un número pavoroso de libros, el nivel no es parejo pero cumple con la función de entretener y dejarnos esa lucecita prendida acerca de las tribulaciones por las que pasan sociedades desarrolladas y supuestamente mejor estructuradas que las del pobre sur...

Hay dos versiones de Wallander para televisión, una realizada por los mismos suecos, y la más difundida: la inglesa con Kenneth Branagh como Kurt Wallander en una representación - a mi gusto - más retorcida y sufrida que la del personaje del libro.

El listado completo de la serie es el siguiente:

Asesinos sin rostro
Los perros de Riga
La leona blanca
El hombre sonriente
La falsa pista
La quinta mujer 
Pisando los talones
Cortafuegos 
La pirámide
Antes de que hiele
El hombre inquieto





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