domingo, 19 de diciembre de 2010

El señor de las moscas

Un tiempo atrás, y a raíz de la lectura de una de sus novelas, posteamos acerca del escritor británico Tom Sharpe.


Concretamente, en esos momentos nos inciábamos en la lectura de su obra a través de “Reunión tumultuosa”.

A partir de esa primer lectura, el tiempo libre que dedicamos a leer libros, fue consumido este año en recorrer la mayoría de las novelas que de este ácido humorista inglés se han publicado en español.

Estos últimos tiempos comenzaron con la lectura de “Wilt” y en estos momentos la saga de ese libro: “Las tribulaciones de Wilt”.

Más allá de que todos los personajes de T. Sharpe son absolutamente delirantes, creo que no hay ninguno que se compare con Wilt.

Pero a lo que me quiero referir, es a que Wilt – profesor de literatura en un instituto de alumnos, profesores y directores tan desquiciados como él – tiene como lectura obligatoria en clase, a “El señor de las moscas” de William Golding.

Pese a que Sharpe a través de Wilt hace una crítica bastante agria sobre este y otros libros – entre ellos “El guardián en el centeno” – el libro que supuestamente inspìró a Mark Chapman para asesinar a John Lennon, lo cierto es que esta novela trajo a mi mente este libro que leí por primera vez allá por mis 17 o 18 años.

Es uno de los tantos libros que llegaron a mis manos a través de los famosos canjes en Librerías Ruben. Todo lo que pertenecía a Ediciones Minotauro, caía en mis manos dada la idea de que se trataba de literatura fantástica o ciencia ficción.


Pese a que “El señor de las moscas” no entraba en ninguna de estas categorías,y por lo tanto podía ser decepcionante, su lectura me atrapó desde la primer página, y es de esos libros que uno ha leído y siempre vuelve a leer.

Si bien es obligatorio decir que el antecedente de esta novela de Golding es “Dos años de vacaciones” de Julio Verne, lo cierto es que aquel libro de Verne se leía exclusivamente como una aventura y nada más. En “El señor de las moscas”, un grupo de chicos abandonados a su suerte en una isla desconocida presentan una historia que se lee como mucho más que un pasatiempo.

La lucha por el liderazgo, la violencia intrínsica en el ser humano, las debilidades y las “familias ideológicas” no tardan en aparecer y confrontarse. “El señor de las moscas” es una novela que puede ser leída como una aventura pero que es en el fondo ni más ni menos que una pincelada sobre todas las miserias humanas.

William Golding ganó el premio Nobel de literatura por este libro, que no solo fue llevado al cine, sino que como dice el personaje de Wilt, es lectura obligada en la enseñanza de las Islas Británicas.

Para aquellos que no lo han leído, una invitación para intentar conseguirlo.
Para todos los que alguna vez disfrutamos de su lectura, un recuerdo inolvidable.

1 comentario:

Lucía.uy dijo...

Jorge, paso a desearnos un muy buen comienzo de año 2011!; dale un abrazo a Lilì y saludos para toda la flia!.......y de más decir: Vamo arriba!