viernes, 24 de septiembre de 2010

Polacas, yoruguas, bloggers y otras yerbas

En el inicio de “El retorno de los brujos”, L. Pauwels y J. Bergier, hacen un homenaje a lo que denominan “lectores apresurados”.
Promueven  saltearse páginas o capítulos enteros de su libro,  si el lector no dispone del tiempo necesario para una lectura ordenada del mismo, y concentrarse solamente en aquellos capítulos o fragmentos que uno considera que realmente pueden ser  de su interés.
Que podrían decir Pauwels y Bergier si tuviesen a mano la catarata de información de la que disponemos hoy en día?
Es tal el bagaje de datos que nos ametralla desde Internet, el cable, la radio, y otros medios de comunicación, que aquella sugerida idea de concentrarse solamente en lo “esencial”, es hoy una realidad impuesta de la cual no podemos escapar.
El tema viene a cuento de la lista de “blogs preferidos”  incluídos en este sitio.
Sin duda, los que detallo son apenas algunos de los que de tanto en tanto repaso, encontrando a veces cosas valiosas, otras nó.
 Los que incluyo en este blog, son aquellos que reiteradamente me han demostrado ser (al menos para mí) muy interesantes y que en consecuencia me animo a “invitar” a otros lectores a visitarlos.
Entre ellos, el blog “Jaquemate” del chileno Ulyses no deja de sorprenderme con el altíisimo nivel de literatura que postea.
Hace poco, nos regaló con el poema “Escribiendo el curriculum”  de la polaca  Wislawa Szymborska . Creo que justamente el cometido de estos blogs por los que deambulamos es el de promover la lectura de autores que uno hasta el momento desconoce, o escuchar músicas que no han llegado a sus oídos, o ver alguna película que a sugerencia de algún otro blogger pueda resultar interesante.
Leer “Escribiendo el curriculum” y salir a navegar por más datos de Szymborska, fue para mí todo la misma cosa.
Posteo además del poema citado más arriba, otro titulado:  “Amor a primera vista” porque justamente fue eso, me golpeó tras la primer lectura.
Y es que lo asocié inmediatamente con otro grande de la literatura: nuestro gran Mario Arregui. En su libro de cuentos “La escoba de la bruja” incluye uno llamado “Los amantes del apocalipsis” en el cual se narra que la historia de la humanidad es la búsqueda incesante del hombre y la mujer que le den sentido a la existencia. A veces ese hombre y esa mujer estuvieron tan cerca uno del otro que no se vieron, o estuvieron separados por siglos o continentes que hicieron vana esa perpetua búsqueda. Mucho de eso hay en este “Amor a primera vista” de Szymborska.
Ya había mencionado ese cuento de Arregui en algún posteo anterior pero bien vale la pena refrescar el tema si induce a algún lector a buscar ese viejo libro.
Y en lo que hace a esta polaca ganadora del Nobel de Literatura en la década pasada, también van aquí los poemas citados con la esperanza de que incentiven a algún amigo a profundizar en su obra.


Amor a primera vista

Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.

Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,

una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,

que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.

Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es mas que una continuación,

y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.


Escribiendo el curriculum:
¿Qué hay que hacer?
Presentar una instancia
y adjuntar el curriculum.

Sea cual fuere el tiempo de una vida
el curriculum debe ser breve.

Se ruega ser conciso y seleccionar los datos,
convertir paisajes en direcciones
y recuerdos confusos en fechas concretas.

De todos los amores basta con el conyugal,
los hijos: sólo los nacidos.

Importa quién te conoce, no a quiénes conozcas.
Viajes, sólo al extranjero.
Militancia en qué, pero no por qué.
Condecoraciones sin mencionar a qué méritos.

Escribe como si jamás hubieras dialogado contigo mismo
y hubieras impuesto entre tú y tú la debida distancia.

Deja en blanco perros, gatos y pájaros,
bagatelas cargadas de recuerdos, amigos y sueños.

Importa el precio, no el valor.
Interesa el título, no el contenido.
El número del calzado, no hacia dónde va
quien se supone que eres.
Adjuntar una fotografía con la oreja visible:
lo que cuenta es su forma, no lo que oye.
¿Qué oye?
El fragor de las trituradoras de papel.




1 comentario:

Ulysses dijo...

gracias por recordarme en tu post, y publicar otro poema de esta excelente poetisa


Saludos