jueves, 4 de marzo de 2010

Asimov, y "Fundación"

Comenté en algún otro post, que ingresé al género de la ciencia ficción de la mano de Ediciones Minotauro y gracias a los gloriosos canjes en Librerías Ruben, digerí todo lo que encontré de J. Ballard, Cordwainer Smith, A. Clarke, etc….

Rápidamente, sustituí este tipo de lecturas por un género “primo hermano”: la literatura fantástica, tipo Howard P. Lovecraft, Ray Bradbury (aunque algunos pretendan encasillarlo en la c.ficción), Anthony Burguess, etc….

Dejé el género durante más de 30 años y solo a instancias de un amigo (de mi misma edad) fanático del mismo, leí lo que se considera la obra cumbre de Isaac Asimov; para los entendidos, el máximo exponente de la “literatura anticipativa”.

Se trata de una obra que – en principio – se trató de una trilogía: Fundación, Fundación e Imperio y Segunda Fundación; pero a lo largo de los años, Asimov fue agregando libros relacionados a la historia original, tanto hacia atrás – es decir – antes de la “Fundación” como hacia delante, una vez transcurrida la Segunda fundación.

Hay dos temas que se puede decir son el núcleo central de la historia.

Por un lado, una civilización humana que tuvo sus orígenes en un lejano planeta Tierra ya desaparecido y que en la historia coloniza una innumerable cantidad de planetas donde se distribuyen las funciones estatales, burocráticas, de producción, etc… formando el Imperio Galáctico.

Esa civilización convive con los robots que el hombre creó y los cuales se rigen por 3 leyes fundamentales, conocidas, tanto en libros de Asimov como de otros autores que tomaron y respetaron al pie de la letra estas 3 leyes para que sus novelas no modificaran lo que se consideraba una ley “fundamental” creada por el maestro Asimov:

A – Un robot no puede dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.

B – Un robot debe obeder las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto cuando estas órdenes estén en oposición con la primera ley.

C – Un robot debe proteger su propia existencia hasta donde esta protección no esté en conflicto con la primera o segunda ley.

El otro tema central de esta saga, es la “psicohistoria” una teoría que combina psicología, estadísticas matemáticas e historia. El creador de la misma es Hari Seldon quien considera que es posible predecir la evolución social e histórica de una población (en el caso de la novela, el Imperio Galáctico), pero para ello es necesario que el cálculo estadístico se haga sobre la base de una población mayúscula (75 billones de personas, según la novela) y además, que esa población ignore que es parte de ese cálculo.

Si bien cada uno de los libros se puede leer en forma independiente del resto, detallamos a continuación el orden que se debería seguir para mantener la cronología de la acción:

- Preludio a la fundación

- Fundación

- Fundación e Imperio

- Segunda Fundación

- Los límites de la Fundación

- Fundación y Tierra

1 comentario:

pepecorvina dijo...

che, jorgito, era de asimov el cuento aquel de los extraterrestres que se mandaban flor de viaje, y venian a buscar.....el ajo???