lunes, 10 de agosto de 2009

Chismes, mentiras, dudas.

Bastaría con decir – a modo de recomendación – que el elenco de la película “La duda” (“Doubt”) está encabezado por dos actores magistrales como son Philip Seymour Hoffman y Meryl Streep.
Ambos se despachan con actuaciones sencillamente soberbias, de esas que quedan en la retina del público y que lo hacen a uno reconciliarse – aunque sea por un rato – con la industra cinematográfica hollywoodense.

La película cuenta con una escena de esas que difícilmente se pueden olvidar: el padre Flynt (Seymour Hoffman) sacerdote irlandés en USA a principio de los 60 (un dato no menor, es que la acción se desarrolla un año después del asesinato de J. F. Keneddy, digo que no es un dato menor en la medida que ayuda a ubicarse en un contexto de conservadurismo, guerra fría, racismo, etc….), es acusado por la directora (Meryl Streep) de la escuela a la que pertenece su iglesia, de una conducta “no apropiada” con uno de los jóvenes alumnos que concurren al instituto.

Flynt, en la escena donde es acusado por primera vez, lejos de contestarle a la directora del colegio, prefiere hacerlo durante el sermón que tiene a su cargo durante la misa del día siguiente.
La tensión que se refleja en los rostros de quien dice el sermón y de la directora de la esc uela que sabe que es la destinataria por elevación de esas palabras, es antológica.

J. C. Lynch, hace una buena descripción y comentario de la escena. Acá va:

En su sermón, Seymour Hoffman cuenta la historia de un sacerdote que recibe a una mujer que quiere consultarle si “chismear” (gossiping, dice la señora en la historia) es o no un pecado por el cual deba confesarse.

El sacerdote enfáticamente le dice que sí y ella de inmediato manifiesta estar arrepentida y pide su absolución.
Luego de reflexionar, el sacerdote le dice que le dará el perdón cuando ella cumpla con una tarea que tiene que encomendarle: “suba al techo de su casa con una almohada y un cuchillo, y una vez arriba, rompa toda la almohada”.

Ella rápidamente cumple con la tarea y regresa a la iglesia en búsqueda del perdón a su pecado.
Cuando llega, el sacerdote le pregunta que ocurrió cuando ella destrozó la almohada.
“Cientos de miles de plumas saltaron por todas partes!”, contesta ella.
“Bien – le dice él – para terminar la tarea, ahora quiero que recojas todas esas plumas y vuelvas a colocarlas dentro de la almohada”.

“Eso es imposible… - contesta ella casi gritando. “Pueden estar en cualquier parte!”
En ese momento, el sacerdote con una media sonrisa le dice “ves? Eso es “chismear”.
Cientos de veces escuché el nombre de Goebbels, el Ministro de Propaganda de Hitler y su famosa frase “miente, minete, miente, que algo quedará”, para hablar del efecto de las mentiras y del efecto de la difamación.

Pero creo que este sacerdote irlandés representado por Seymour Hoffman fue definitivamente mucho más gráfico y contundente que cualquier otra explicación que haya escuchado antes.

Una calumnia, una difamación, una mentira que pone en tela de juicio el buen nombre y el honor de una persona, es como una almohada que se destroza desde el techo de una casa.

Las plumas que llenan esa almohada saltan para cualquier parte y llegan a los lugares más lejanos y más insólitos.

Contrarrestar eso, es virtualmente imposible….

Un hombre que es estafado, tiene que empezar de nuevo.
Un hombre que es insultado, enfrenta un calificativo que casi siempre carece de contenido concreto.
Un hombre que es asesinado, muerto está.
Quien sufre la calumnia y la difamación puede llegar a convertirse en un muerto en vida…..




3 comentarios:

Brujita dijo...

La vi hace unos meses y la he recomendado a mucha gente. Tanto el guión (especialmente la escena que describes) como las actuaciones de estos 2 Actores (con mayúscula), son magistrales.
Es una de esas películas que no se pueden dejar de ver.

Con una tematica diferente, me atrevo a recomendarte (si no la viste) Milk, con una actuación memorable de Sean Penn, por la que se llevó el Oscar a mejor actor.

Saludos
Silvia

Ulysses dijo...

Gracias por la crítica , la veré apenas pueda,

Saludos

Jorge Pena dijo...

Hola amigos y gracias por los comentarios.
Me habían comentado ya acerca de Milk, la agendo para verla a la brevedad. Gracias otra vez.