martes, 7 de julio de 2009

Pobre Eduardo

Estas son dos historias en una.
Desde que escuché por primera vez “Poor Edward” por Tom Waits, sabía que definitivamente la incluiría en ese sutil puñado de canciones de una triste belleza.
Pasó de esa manera a integrar un selecto grupo que incluye “Sad Lisa” por Cat Stevens, “Eleanor Rigby” de los muchachos de Liverpool, entre otros temas en que las cuerdas resaltan, dan énfasis, a una historia triste pero musicalizada de tal forma que despliega en todo su esplendor el tal manido tema de que el verdadero arte es consecuencia del dolor.
El violín con que arranca y concluye el tema de Tom Waits es desgarrador, es el perfecto reflejo de la historia que se cuenta. Alguien dijo que sonaba a Brahams lo que no discuto por desconocer en profundidad la obra del músico clásico, pero de lo que no caben dudas es de que transmite la atmósfera de la canción.
Cuando escuché con atención la letra (“han escuchado las noticias sobre Eduardo? En la parte de atrás de su cabeza, tiene otra cara”……) pensé: a quien se le podía ocurrir una idea tan loca sino a un delirante como Waits??
El texto luego sigue diciendo de que lo que Edward tiene en la nuca es la cara de una mujer, que no se sabe a ciencia cierta si es una mujer adulta o una muchacha, pero que ríe, llora, balbucea….. y que tiene una vida independiente de la de Edward.

Uno puede sacar mil conclusiones sobre el texto: se trata de un tema en el que Tom se refiere metafóricamente a las clásicas contraposiciones entre el bien y el mal? El infierno y el paraíso? La ambigüedad sexual??

El texto da para profundizar e imaginarse cualquier tipo de simbolismo, sin embargo, y aquí viene la segunda historia, resultó ser que “Poor Edward” está basada en la historia real de Edward Mordrake., que tenía adosado a su cabeza lo que en medicina se llama “gemelo parásito” (Transcribo):

Se decía que Edward era un hombre muy atractivo y con un talento especial para la música y los estudios, además de ser heredero de una buena fortuna en la Inglaterra victoriana que nunca reclamó. Cualquiera pensaría que todo le iba a las mil maravillas, y era cierto, excepto por una cosa, en la parte de atrás de su cabeza tenía otra cara, la de una mujer.
La cara era autónoma; parece ser que ni comía ni hablaba, pero babeaba y balbuceaba, los ojos seguían con mirada maliciosa los movimientos de alguien en la habitación, incluso reía cuando Mordrake se derrumbaba anímicamente. Edward se obsesionó tanto con su malvada hermana gemela que pidió que se la quitaran sin importarle si él mismo fallecía en la operación, pero ningún médico se atrevió a una operación tan delicada.Achacaba aquella anomalía física a una maldad no pagada de alguno de sus antepasados y entre esa idea y su complejo se aislaba encerrándose en la habitación, no quería ver a nadie y menos a miembros de su propia familia.Incapaz de aguantar la tensión desgastadora de que la cara le susurrase cosas terribles cuando se dormía se suicidó a los 23 años.
Dejó una carta en la que indicaba que se destruyera la cara maligna para que le dejara en paz el sueño eterno antes de ser enterrado en un sitio sin lápida, fuera de cualquier cementerio. La suya fue una de las historias más melancólicas de la deformidad humana.


En Youtube hay un video sobre este tema, pero me parece bastante flojo: no transmite en absoluto el espíritu de la canción.


Vale la pena repasar la letra en español:

"Escucharon las noticias sobre Eduardo?

En la parte de atrás de su cabeza tenía otro rostro.

Era el rostro de una mujer o de una joven muchacha.

Decían que removerla lo mataría

por lo que el pobre Eduardo quedó sentenciado.

La cara podía reír y llorar,

era su mitad diabólica

y por las noches ella le hablaba de cosas

que solo se escuchan en el infierno.

Era imposible separarlos

estaban encadenados por el resto de sus vidas.

Finalmente las cosas se precipitaron:

Eduardo alquiló una suite en un hotel

y se colgó y la colgó a ella de los barrotes del balcón.

Algunos creen que finalmente

Eduardo se liberó de ella.

Pero yo la conozco muy bien

y te digo que ella lo condujo al suicidio

para llevarselo al infierno."

1 comentario:

Lucía.uy dijo...

ajjjj...es horrible! digo, es horrible solamente pensar que uno tiene un rostro (aunque ni siquiera babee) atrás en su nuca o en cualquier parte del cuerpo!

Ay, ay ay!, la verdad, que tu canción luego de leer la historia pasó a segundo plano! (los violines etc,etc).......mirá como será! que pensé lo interesante que habría sido una autopsia, para saber certeramente si "la otra cara" tenía independencia o tan solo era una deformidad anatómica.

De todas formas pobre tipo! me da para hacer muchos chistes de humor negro....pero no! mejor dejémosolo así, me fuí al Youtube y escuché la canción (los videos son peores que la historia del pobre Eduardo!)

Una vez más (dijera el Ross) gracias por hacerme conocer esta canción por ende la historia del Poor Edward!

un abrazo