jueves, 23 de julio de 2009

Clint Eastwood

Manejamos a veces pre conceptos que se quedan enquistados en nuestro cerebro a veces durante años, a veces, toda la vida.

Durante mucho tiempo, Clint Eastwood, fue para mí un típico actor de la máquina hollywoodense, poca cosa más. Su imagen me resultaba algo chocante en la medida que lo vinculaba con posiciones medianamente fascistoides en relación a diferentes temas de política internacional (recordemos –entre otras cosas – que fue por un breve período Alcalde por el Partido Republicano…..).
Hace pocos días, hablando de cine con un amigo, me dí cuenta que ese preconcepto está más o menos generalizado entre la gente de mi entorno.

En la rama cinematográfica, su aporte no pasaba de ser de mero entretenimiento con películas como “ Por un puñado de dólares”, y tanto spaghetti-western que lo tuvo como actor, así como su versión de tomar la ley por sus propias manos encarnando al Teniente Harry Callahan (se llamaba así, verdad?).

Sin embargo, los años nos han dado la oportunidad de comprobar, o bien que uno estaba tremendamente equivocado o por lo contrario el amigo Clint pegó un salto cuantitativo y cualitativo como pocas veces recuerdo haber visto en la industria cinematográfica (y a decir verdad, tampoco lo he visto muy a menudo en otras áreas…..).
Así en su madurez, aportó no solo ya como actor, sino fundamentalmente como director, películas inolvidables como “Los imperdonables” o “Río Místico”.
Y si uno tenía dudas y pensaba que una golondrina no hace verano, Clint se despachó con “Bird”, “Cartas de Iwo Jima”, “Los puentes sobre el Madison”, “Millon dollar baby”, etc….

Reconozco que no soy muy versado en el tema cinematográfico, pero Eastwood logró lo que pocos directores han logrado que hiciera: seguir su carrera paso a paso.
En el ocaso de su vida, Clint parace de alguna manera “arrepentirse” de algunas posturas filosóficas anteriores e interpretándose “a sí mismo” en “Gran Torino”, nos muestra a un ex combatiente de la guerra de Corea, a un orgulloso “ex servidor de la patria”, defendiendo
en un perdido barrio de Michigan a unos vecinos asiáticos pertenecientes a la comunidad Hmong, y los defiende justamente de jóvenes “rubios americanos”….. esos que su generación ayudó a formar.
Casi paralelamente con esta película, Eastwood estrenó “El sustituto” con Angelina Jolie, basada en una macabra historia que sucedió en Estados Unidos a principios del siglo XX….., parece ser, como decía más arriba, que Eastwood se replantea desde una cabeza más que inteligente, si muchas de las cosas por las que luchó durante toda su vida valieron la pena….

En el final de su vida “Harry, el sucio” pasa a ser “Clint, el redimido”....





1 comentario:

Leo Antunez dijo...

Querido loco,coincido cien por ciento,tanto en el desarrollo,la sensación de crecimiento paulatino,y tu conclusión final.dale y dale,bloguero de pacotilla!!! un abrazo.leo.