lunes, 18 de mayo de 2009

Uruguay, con una esquina rota

Uno acumula a lo largo de los años, un bagaje de información cultural, que le aporta, lo enriquece, le abre la cabeza a nuevos puntos de vista.
Pero nada queda tan indeleblemente marcado en nuestro espíritu como aquellas cosas que nos entraron a fuego en la juventud.
Podrá haber mejor música, podremos reconocer cosas mejores, pero Los Beatles nos marcaron para siempre.
Podremos encontrar nuevas expresiones del canto popular, pero Viglietti, los Olima, Zitarrosa y Numa, es lo que llevamos en nuestras memorias.

En literatura, Benedetti es ese tipo de ícono.
Conocimos posteriormente – quiero decir, en profundidad - a Borges, Cortázar, Saramago, a tantos otros, pero Benedetti fue el que dejó estampado un modo de sentir que no fue superado por ningún otro escritor.

Tenía 14 o 15 años cuando compré en Buenos Aires, “Montevideanos”.
Fue mi primer lectura de Mario. Hasta hoy, cuentos como “Los pocillos”, “No ha claudicado”, “Puntero izquierdo”, entre otros, vienen continuamente a mi memoria.
Es que fue la primer lectura donde me pude sentir identificado con el decir, con los personajes, con cada historia. No hay libro que refleje mejor la idiosincracia de los uruguayos.

Luego, revelaciones como “Poemas de la oficina”, o “El cumpleaños de Juan Angel”, tallaron el corazón y la cabeza. Que otra cosa puede pedir un escritor?

Se puede decir algo más que no se haya dicho sobre “La tregua” o “Gracias por el fuego”?

En épocas de dictadura, alguien me mandó desde el exterior “Primavera con una esquina rota” y “Viento del exilio”.

Vale la pena agregar algo sobre su compromiso político y su dignidad?

Pero además, como Mario no terminó nunca de sorprendernos, aprendimos sobre los “Haikus” gracias a él en las últimas etapas de su vida.

Perdemos muchísimo con su ausencia, pero como siempre sucede con el arte, nos queda su obra que lo mantendrá siempre vivo en nuestra memoria.

4 comentarios:

El Gato dijo...

Jorge:
Está todo dicho y mejor aún... bien dicho. Qué se puede agregar acerca de la dignidad del Viejo?
Se nos fue don Mario y con él se nos van varios pedacitos de país.
Un abrazo... hoy más necesario que nunca.

Benedetti is dead dijo...

Benedetti is dead!

Jorge Pena dijo...

Como nunca puse restricciones al acceso a "comentarios", se nos cuela este "Benedetti is dead".
Tiene todo el derecho a opinar sobre el carácter literario de MB, lástima que a diferencia de Mario, se esconde detrás del anonimato.
Siempre ha sido así, o anónimos o encapuchados. En fin.....

fiorella dijo...

Se fue y nos dejó deberes a todos,no?.Mantener la coherencia si se tiene o aprender a serlo.Un abrazo