jueves, 8 de enero de 2009

La KGB en Uruguay

La historia es tan descabellada que cuando la oí por primera vez, pensé que se trataba de una broma o que no estaba entendiendo bien.
Para quienes hemos sido desde la adolescencia lectores de Felisberto Hernández y que más o menos de su biografía conocemos algunas de sus cartas, sus itinerarios como pianista por el interior del país y poca cosa más, no podía más que asombrarnos este episodio vinculado a su biografía.
Por la década del 40, nuestro Felisberto se encontraba en París y en alguna café a orillas del Sena, criticaba a diestra y siniestra el régimen soviético del cual se consideraba ferviente enemigo.
Una dama que lo escuchó le hizo saber su admiración por lo valiente de su planteo.
Fue el primer paso para “conquistar” a Felisberto con quien finalmente se terminó casando.
La mujer en cuestión, había nacido en Ceuta y durante la Guerra Civil española se destacó en las milicias anti franquistas por su don de mando, su capacidad organizativa, su inteligencia y su temeridad. Concluída la guerra civil, pasó a integrar luego los cuadros de espionaje del régimen soviético. El KGB.Se llamaba Africa Maria de Las Heras y es la mujer de habla hispana que mayores condecoraciones recibió por “servicios prestados” a la Unión Soviética. Más aún que la célebre Dolores Ibáurruri, la Pasionaria.
Su estrategia con Felisberto, no era otra que la de lograr ingresar a un país sudamericano con documentación legal para desde allí cumplir con las ordenes que emanaban de Moscú. No podía tener mejor cobertura que casarse con un anticomunista…..
Felisberto – obviamente – estuvo ajeno a las actividades de su esposa, al punto que en el libro que Raúl Vallarino escribió al respecto, se dice que Africa hizo tapizar toda una habitación de donde vivía con Felisberto para no molestarlo mientras él escribía. La excusa fue el ruido que produciría con su máquina ya que se decía una mujer dedicada a la alta costura. En realidad esta parece haber sido una cobertura para ocultar sus mensajes telegráficos realizados desde esa habitación a sus contactos comunistas.
Se dice que cuando se terminen de desclasificar – algún día – los archivos secretos de la KGB, aparecerán documentos más que interesantes sobre esta mujer, entre otros, su posible vinculación a la planificación del asesinato de Trotsky en México.
A quienes les interese el tema, el libro que nos trae esta historia se llama “Mi nombre es Patria. Una espía de la KGB en Uruguay” y su autor como decía más arriba se llama Raúl Vallarino.
Mientras tanto, me quedo pensando en los cuentos que podría haber escrito F. Hernández de haber sabido sobre las actividades de espionaje de su esposa……


3 comentarios:

huggh dijo...

estremecedora historia tanto como interesante... saludos amigo uru, h

Lucía.uy dijo...

Jorge:

Me dejaste fría! Si de algún autor nuestro creía saber algo, era de Felisberto. Cómo será, que volví a leer Historia de la literatura (tomo 1) de Banda O. el capítulo dedicado a Felisberto.

Efectivamente, dice poco y nada del tema: que se casó con la modista española María Luisa Las Heras, y que fué el tercero de una larga serie de difíciles matrimonios y noviazgos (Maria Isabel Guerra,la pintora Amalia Nieto,la escritora Paulina Medeiros, la profesora Reyna Reyes, y María Dolores Roselló).

Vida sentimental agitadita, el muchachito, pero insuperable escritor; casi todo lo que leí de él fué de garrón, tengo solo un libro de Lectores de Banda, con algunos cuentos.(Por los tiempos de Clemente Colling lo presté y no volvió!)

Hace poco ví sus obras completas y me tiré en paloma......duré lo que un suspiro, salían más de 1.500 pesos! imposible en ese momento, pero no pierdo las esperanzas: alguien encenderá las lámparas! jeje

un abrazo.

Jorge Pena dijo...

Amigos, de acuerdo con que es una historia que hasta hace poco era desconocida por todos.
Tengo tres o cuatro libros de Felisberto, uno de ellos, lo compré en La Habana(!!) estaba en lugar destacadísimo de la librería.
Un saludo para todos