lunes, 29 de diciembre de 2008

40 aniversario de Jethro Tull





Se termina el año 2008, y con él culmina el 40 aniversario de vida de Jethro Tull, la banda que – junto con The Beatles – marcó a fuego los gustos y criterios musicales de quien esto escribe.
De sus primeros discos editados a partir del 68, poca o vaga información poseíamos los pobres latinoamericanos que recibíamos ediciones de discos o estrenos de películas a veces hasta con más de un año de atraso. Epocas prehistóricas para quien lo vea desde un mundo globalizado de downloads y MP3……
Decía que de esos vinilos, “This Was” y “Stand Up”, apenas si sabíamos de la magistral versión de” Boureé” de J. S. Bach llevada adelante por la flauta mágica de Ian Anderson en una versión jazzeada que impactó a la audiencia de todos los rincones del planeta.
Pero en alguna época perdida de comienzos de los 70, en una liquidación en una disquería de 8 de Octubre, nos hicimos de “Benefit” y conjuntamente con este disco – casualidades de la vida” – “Shine on brightly” de Procol Harum, una banda que estuvo siempre cercana a J. Tull.
“Benefit” – desde mi punto de vista – no pasaba de ser un muy buen disco de una banda de rock y blues, que sustituía parte de los solos de guitarra por la flauta traversa de Ian Anderson, temas como “To cry you a song” o la brillante “Sossity, you´re a woman” , o la super conocida “Teacher” marcaban momentos cumbres, pero estaban aún lejos de trascender la barrera del rock.







Por esas épocas, The Beatles se separaba y las revistas especializadas, eligieron las bandas que por capacidad musical estaban en condiciones de sustituír a los insustituibles, estaban entre ellas, The Nice – grupo liderado por Keith Emerson, precursor de Emerson, Lake & Palmer, “Fat matress” grupo del ex batero de Jimi Hendrix que pasó sin pena ni gloria, y por supuesto Jethro Tull.
La banda crecía en la consideración de los fanáticos, y tuvo su punto culminante con la aparición de “Aqualang” considerado uno de los primeros discos conceptuales del género.
Para demostrar que habían llegado para quedarse, los siguientes albumes, “Thick as a brick” y “A passion play” son tan magistrales como su antecesor dejando al grupo definitivamente instalado en el pináculo de la gloria del rock´n roll.
Luego y como sello indeleble de la banda, los cambios de formación y de estilos, estuvieron a la orden del día, así, del rock y blues, se pasó al progresivo, al folk escocés, se transitó (en parte) por la música electrónica, la música con raíces étnicas orientales, etc…, etc…. pero siempre bajo la batuta de Ian Anderson y con un sonido característico del grupo que nunca se asemejó a lo que hicieron otras bandas.

Capítulo aparte para Martin Barre, el guitarrista desde casi los orígenes del grupo, David Rees de la revista A New Day, dijo una vez que si se hiciera una encuesta sobre los 10 mejores guitarristas del rock, seguramente Martin no estaría entre ellos, pero si se le preguntase a esos 10, cuales eran sus guitarristas preferidos, seguramente Martin Lancelot Barre, estaría en la consideración de la mayoría de ellos.He tenido la fortuna de verlos 4 o 5 veces en distintos países. Para alguien en el lejano sur, es una satisfacción. Doble satisfacción, si recuerdo que con Lily y el Pepe Corvina, estuvimos arriba del escenario con ellos (¡!), Tuve a Martin Barre haciendo el impresionante trabajo de guitarra de Rocks on the road a escaso metro y medio de donde estábamos, mientras tomábamos unas aguas minerales servidas por el mismísimo Ian Anderson ante un estadio repleto que nos miraba seguramente con envidia.. Cosa de locos. Con el Pipa Martinez, estuvimos tomando cerveza con Glen Cornick, seguramente el bajista más carismático que pasó por el grupo. Viajamos a Buenos Aires y nos reunimos con el Manager de la banda para insistir por una posible visita a Uruguay que luego se concretaría. (Ojo que no digo que haya sido por nuestra insistencia.....).
Jethro Tull, a diferencia de otros dinosaurios del rock (lease Stones, , etc…, etc….) no se contentó con hacer giras en las que se repitió incansablemente tocando viejos éxitos. Muy por el contrario, la banda ha seguido creando y cambiando sus rumbos para sorpresa de los fanáticos de todo el mundo.
Ian Anderson fue condecorado este año del 40 aniversario de la banda, como miembro del Imperio Británico por su contribución a la “música y las artes”. Dudosa distinción, pero distinción al fin…..
Seguramente, la edad, algunos problemas de salud, el cansancio de las giras interminables, no permitan que tengamos a la banda sobre los escenarios mucho tiempo más.
Quedará el legado de una montaña de trabajos discográficos que seguramente nos acompañarán por siempre.
Salú!!







miércoles, 10 de diciembre de 2008

Aviadores (III y IV)




En "I y II", José C. Seoane y Atilio Duncan Pérez, Macunaíma, nos presentaban una visión poética de determinado tipo de aviadores.




Ahora, en "III y IV" , Luis Alberto Spinetta nos habla de otro tipo de aviadores.

Los kamikaze, "el viento de Dios", y su singular forma de ver la vida y la muerte.


Acompaña también, el texto que el Pepito Corvina incluyera en "comentarios" a la nota de "Aviadores I y II" ya que como él dice se refiere a que hay otro tipo de aviadores más parecidos a los pilotos japoneses.....




KAMIKAZE de Luis Alberto Spinetta:

Cayó por fin

el noble kamikaze

su piel ardió

quemando al enemigo

al ser tocado

cambió de rumbo

y apuntó hacia el fin

así le dio razón

a su sangre

Cayó por fin

el loco kamikaze

creyó ubicar,

su propio sol naciente

luego en su reino

el kamikaze comprendió su error

al fin

morir así

es en vano


y del Pepe Corvina:

pero también hay de los otros,

los que tiran oscuras bombas

los que fumigan inermes campos

sembradíos, poblados, o incendios


comprometidos con la mac douglas

la mac donalds, o la mac so menos!

total, igual cobro la changa

si son personas

sin son árboles

si son bestias

si son traidores

igual hago el mango

y me esfumo de este mundo cruel

me tomo el buque!


si siempre llevaba para caídas

como la mochila de fidel

guernika tiene muchos de esos

que no tenían miedo

ni bufandas a lo isadora

O de los otros

que recogian cadaveres coreanos

en helicopteros modernos

aviadores negros acuñados

entre el alcohol y la amenaza

helicopteros que tambien son aviones

pero sin alas!

como esos poetas de alas recortadas!!



lunes, 8 de diciembre de 2008

All you need is love

El 8 de Diciembre de 1980, salí temprano de mi casa hacia el laburo y decidí pasar por lo de mi madre para saber como estaba.
Cuando llegué, me dice que en la radio habían pasado la noticia de que habían matado a “un cantante muy famoso….creo que John Lennon, puede ser?”.
Mi primera reacción, absolutamente instintiva, fue decirle: “no habrán dicho Elton John?”
La necesidad y desesperación de que pudiese ser Lennon, accionó ese resorte en algún lugar del subconciente.
Cualquiera menos Lennon.
Aunque en la barrida, sin comerla ni beberla, la quedara Elton John.
Obviamente, pocos instantes después el piano de “Imagine” comenzó a sonar en todas las ondas radiales confirmando que mi vieja no le había errado.
La muerte de John, como la de Hendrix, Janis, Mateo, o el Darno, es algo más que la muerte de un artista eximio que le ha dado a la humanidad lo mejor de sí: con cada uno de ellos, se fue un pedacito de nosotros que a partir de ese momento ya no podríamos volver a ser los mismos.


jueves, 4 de diciembre de 2008

Fiesta de kafkarudos (bichos raros)


Tenía que ser una fiesta. Y lo fue.
Un Macu, exultante, pletórico, por momentos emocionado al recordar a los que “se fueron de gira”. Por momentos sorprendido o contento de individualizar rostros en la platea. Por momentos, corriendo de lado a lado del escenario, abrazando a unos, consultando a otros, diciendo sus poemas incluídos en “Los Kafkarudos Vol. II” con una frágil voz que denotaba todas las emociones que recorrían la sala. Con su hijo portando en el pecho la imagen de Dylan como toda una simbología. Con Tabaré y Macachín como impecables e inefables maestros de ceremonia. Con unos Ray Ban y un gabán, que lo sobrevolaban todo.
El libro, “La bufanda del aviador”, terminó siendo una excusa para que se juntaran un montón de amigos para pasar un muy buen rato (más de 3 horas!!!) escuchando buena música, recibiendo la calidez del Macu y devolviéndole parte de lo que él le ha dado a la cultura nacional a lo largo de tantos años.
En realidad, creo que más que la presentación del libro, la presencia de tantísimos músicos arriba del escenario, terminó siendo un “Tributo a….”.
Homenaje y agradecimiento más que merecido para quien tozudamente a difundido la música nacional en cuanto ámbito le ha sido propicio.
Luego – tarde - después de algún clásico chopp en La Pasiva, llegó el encuentro en el hall del teatro. Nos confundimos en un abrazo.
Un abrazo que abarcaba muchos años de distancia, que abarcaba al Gato allá en Denia, que abarcaba al Darno, y al Bocha, al Pepe Corvina en Guatemala y a una gurisa que se cuelga desde Gotemburgo, a Lucía y sus bolígrafos, a Seregni y la revista Periscopio, que abarcaba en fin….. a los tantísimos años que no pasaron en vano cuando se trata de construir un pedazo de la cultura en Uruguay.
Me queda entre las manos, “La bufanda del aviador”.
Habrá que leerlo y releerlo, poema a poema, línea a línea, como quien saborea un whisky añejo.
La fiesta da para más.
Por ahora, un “salú” para todos!!!