jueves, 4 de diciembre de 2008

Fiesta de kafkarudos (bichos raros)


Tenía que ser una fiesta. Y lo fue.
Un Macu, exultante, pletórico, por momentos emocionado al recordar a los que “se fueron de gira”. Por momentos sorprendido o contento de individualizar rostros en la platea. Por momentos, corriendo de lado a lado del escenario, abrazando a unos, consultando a otros, diciendo sus poemas incluídos en “Los Kafkarudos Vol. II” con una frágil voz que denotaba todas las emociones que recorrían la sala. Con su hijo portando en el pecho la imagen de Dylan como toda una simbología. Con Tabaré y Macachín como impecables e inefables maestros de ceremonia. Con unos Ray Ban y un gabán, que lo sobrevolaban todo.
El libro, “La bufanda del aviador”, terminó siendo una excusa para que se juntaran un montón de amigos para pasar un muy buen rato (más de 3 horas!!!) escuchando buena música, recibiendo la calidez del Macu y devolviéndole parte de lo que él le ha dado a la cultura nacional a lo largo de tantos años.
En realidad, creo que más que la presentación del libro, la presencia de tantísimos músicos arriba del escenario, terminó siendo un “Tributo a….”.
Homenaje y agradecimiento más que merecido para quien tozudamente a difundido la música nacional en cuanto ámbito le ha sido propicio.
Luego – tarde - después de algún clásico chopp en La Pasiva, llegó el encuentro en el hall del teatro. Nos confundimos en un abrazo.
Un abrazo que abarcaba muchos años de distancia, que abarcaba al Gato allá en Denia, que abarcaba al Darno, y al Bocha, al Pepe Corvina en Guatemala y a una gurisa que se cuelga desde Gotemburgo, a Lucía y sus bolígrafos, a Seregni y la revista Periscopio, que abarcaba en fin….. a los tantísimos años que no pasaron en vano cuando se trata de construir un pedazo de la cultura en Uruguay.
Me queda entre las manos, “La bufanda del aviador”.
Habrá que leerlo y releerlo, poema a poema, línea a línea, como quien saborea un whisky añejo.
La fiesta da para más.
Por ahora, un “salú” para todos!!!

3 comentarios:

Lucía.uy dijo...

Que bueno Jorge! .......hace poco, escribí en el blog de mi amigo Ventura, que cuando me nombraba o sea me pensaba, no encontraba palabra en el diccionario para explicarle lo grande que se hace mi sonrisa, ahora, no tengo palabra para explicarte a vos, lo bien que se siente ese abrazo.

y me despido con un cachito de Gastón, del que habrán disfrutado también!

Saludos Jorge, y gracias por pensarme en ese abrazo.

♪♪Y acá estamos otra vez
sobre la misma plaza
cantando para no olvidar
cantando para no olvidar
que tras la noche siempre llegó la mañana.♪♪

Jorge Pena dijo...

Lucía, es que uno se siente "raro" de compartir tantas vivencias con gente que no conoce (realmente no nos conocemos??). Es una de las cosas que mas me ha sorprendido en este mundo de los blogs.
gracias por estar ahí.

Lucía.uy dijo...

Jorge:
No, realmente no nos conocemos, es increíble! verdad? que sin conocernos nos podamos imaginar o ¿emocionar? tan sólo nombrándonos; como dice Galeano, la palabra que nombrando, nombrando llama.

De nada, es un gusto leerte!

saludos