lunes, 13 de octubre de 2008

HORACIO BUSCAGLIA:

Las actividades de Horacio Buscaglia en la cultura uruguaya han sido tantas y tan variadas, que es difícil encasillarlo en algo específico.
Para mi generación es el compinche de Mateo de toda la vida.
El tipo que invitó un día a Eduardo a su casa a comer un puchero y entre ollas humeantes y vasos de vino, engendraron “Príncipe azul”.
El “Corto” Buscaglia – con Mateo, otra vez - es el creador de los recitales “Musicación” y de nada más ni nada menos que los “mojos, piques y divagues” que son la frutilla en la torta del disco “Musicación 4 y ½.”
Para la generación de la resistencia a la dictadura, es el líder, fundador e ideólogo de “Canciones para no dormir la siesta” .
“Canciones” fue la forma cultural más original que encontró el pueblo oriental de abrir fisuras en la pesada lápida bajo la cual los militares intentaron enterrar la cultura y el arte uruguayo.
En el nacimiento de la democracia, fue también el inolvidable “Profesor Paradójico” de la campaña electoral del Frente Amplio en los segundos comicios tras la dictadura.
Fue también director de teatro, publicista, activo militante de izquierda….
Quizás para generaciones más recientes sea “el padre de Martín Buscaglia”.
Además de todas estas aristas, Buscaglia fue un escritor de una infinita sensibilidad:

"A uno lo largan a andar y comienza a hacerlo torpemente.
Se golpea la frente con la punta de las mesas, pero uno que se ha propuesto salir caminando, continúa, mirando desde abajo el mundo hecho para grandes.
Un buen día, de boca contra el suelo con la nariz sangrando, uno descubre el equilibrio.
Parado en sus zapatos, comienza a saltar los muros, a recorrer los prados, a balancearse en las altas ramas de los árboles, y ya, las puntas de las mesas comienzan a golpearnos más abajo.
Un buen día, mirando al sol, uno descubre que la vida tiene cosas simples, como la muerte; o complicadas, como la misma vida, o cosas que no se entienden, como la razón, o las cosas que uno aprendió sin saberlas, como el aroma de una flor.
Es que a uno lo largan a andar y comienza a hacerlo torpemente y la cosa está en elegir y saber, cual es la vida y cual es la flor."

1 comentario:

Lucía.uy dijo...

Jorge:

Recuerdo que un reportaje, en donde le preguntaron sobre su enfermedad, el Corto, había dicho algo como que estaba bien, pero que se había agarrado cosas colindantes,y se había pescado de todo;decía que era diabético, fascista, cualquier
cosa, pero que ahora era una persona saludable con cáncer.

Seguramente,las nuevas generaciones lo relacionarán como el papá de Martín.....

te dejo saludos