lunes, 29 de septiembre de 2008

LOVECRAFT (II)



Si bien Lovecraft es un especialista en “cuentos” (más allá de que tanto sus poemas como su correspondencia gocen de tanto prestigio como aquellos), “El caso de Charles Dexter Ward”, una novela corta, es seguramente uno de sus mayores logros.

Cuando lo leí por primera vez (debo llevar a esta altura del partido 3 o 4 lecturas del mismo), lo primero que me llamó la atención fue la “contundencia” para pintar de 3 o 4 pinceladas los rumbos por donde se dirigiría esta novela.
En ese sentido, me recordó muchísimo al primer trabajo que leí de F. Kafka que obviamente no podía ser otro que “La metamorfósis”.
Kafka dice en el primer párrafo:

“Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Estaba tumbado sobre su espalda dura, y en forma de caparazón y, al levantar un poco la cabeza veía un vientre abombado, parduzco, dividido por partes duras en forma de arco, sobre cuya protuberancia apenas podía mantenerse el cobertor, a punto ya de resbalar al suelo. Sus muchas patas, ridículamente pequeñas en comparación con el resto de su tamaño, le vibraban desamparadas ante los ojos”.
En apenas un párrafo, el amigo Franz describe una situación sobre la cual luego girará toda su novela.

Lo mismo sucede con Lovecraft y “El caso de Charles Dexter Ward”:

“De una clínica particular para enfermos mentales situada cerca de Providence, Rhode Island, desapareció recientemente una persona de características muy notables. Respondía al nombre de Charles Dexter Ward y había sido recluida allí a regañadientes por su apenado padre, testigo del desarrollo de una aberración que, si en un principio no pasó de simple excentricidad, con el tiempo se había trasformado en manía peligrosa que implicaba la posible existencia de tendencias homicidas y un cambio peculiar en los contenidos manifiestos de la mente. Los médicos confiesan el desconcierto que les produjo aquel caso, dado que presentaba al mismo tiempo anomalías de carácter fisiológico y sicológico.En primer lugar, el paciente, que contaba veintiséis años, aparentaba mucha más edad de la que tenía. Es cierto que los trastornos mentales provocan un envejecimiento prematuro, pero el rostro de aquel joven había adquirido la expresión que en circunstancias normales sólo poseen las personas de edad muy avanzada. En segundo lugar, sus procesos orgánicos mostraban un extraño desequilibrio, sin paralelo en la historia de la medicina. El sistema respiratorio y el corazón actuaban con desconcertante falta de simetría, la voz era un susurro apenas audible, la digestión era increíblemente prolongada, y las reacciones nerviosas a los estímulos normales no guardaban la menor relación con nada de lo registrado hasta entonces, ni normal ni patológico. La piel tenía una frialdad morbosa y la estructura celular de los tejidos era exageradamente tosca y poco coherente. Incluso un gran lunar de color oliváceo que tenía desde su nacimiento en la cadera había desaparecido mientras se formaba en su pecho una extraña verruga o mancha negruzca. En general, todos los médicos coinciden en afirmar que los procesos del metabolismo habían sufrido en Ward un receso sin precedentes.”
A veces, uno piensa que la recomendación de una determinada lectura debe estar dirigida a un tipo de lector en particular: aquellos que son amantes del género en cuestión.
Sin embargo, al igual que cuando se recomienda una obra musical mayúscula, cuando la misma trasciende más allá de los límites considerados normales, debe intentarse – al menos – una aproximación a ella. Es la apertura de cabezas que siempre pregonamos desde este blog.

1 comentario:

Lucía.uy dijo...

Jorge:

Perdoname, pero no puedo creer que no le contestaras!!!!!!!!!!! por lo menos de la misma forma que el te contactó: por carta.

El tipo, aunque te pudiera haber parecido "raro", y teniendo tus datos,mantuvo cierta distancia y parecía coherente en el desarrollo de esa carta, bueno eso creo, ya que nunca leí nada de Lovercraft....hasta antes de este post tuyo! jejejejejeje.....

Por otro lado, "quién de nosotros" jeje, no chapó la guía alguna vez, y se mandó una lectura de chiquicientas páginas buscando una dirección o teléfono?

Te vuelvo a pedir disculpas, pero......será que soy mina y eso predispone! jajajajaja......(es broma)

te dejo un abrazo, y te digo que me gustaron estas letritas tuyas..