jueves, 10 de julio de 2008

UN GUAPO DEL 900

Una visita de unos pocos días a Buenos Aires el pasado mes de Mayo, sirvió para ponerse al día con algunos espectáculos y acontecimientos de la vecina orilla (entre otros, la Feria del Libro).
Dentro de esas actividades, tuvimos con Lily la oportunidad de presenciar una obra de teatro llevada a cabo al aire libre, más precisamente entre Plaza de Mayo y el Cabildo bonaerense.
La obra, auspiciada por la Presidencia de la República, era el clásico argentino “Un guapo del 900”, representada en infinidad de ocasiones en teatro y también en cine en distintas oportunidades y con distintos actores (Alfredo Alcón, Rodolfo Bebán, etc….).
La primera sorpresa la constituyó la convocatoria masiva: sobre la citada plaza, se armaron gradas con una capacidad aproximada de 3.000 personas. El día que concurrimos nosotros, se hicieron dos funciones y ambas estuvieron absolutamente colmadas.
La segunda sorpresa fueron los recursos técnicos empleados para resolver algunas situaciones: en la calle, se desarrollaban escenas que la obra misma indicaba que eran al aire libre, pero en determindas escenas, los actores se desplazaban del ángulo visual de los espectadores e ingresaban a casas de los alrededores donde se realizaban escenas de interiores, las cuales, obviamente, al no poder ser vistas por el público, se proyectaban en pantalla gigante sobre el lugar donde se encontraban las gradas.
Así se podía seguir simultáneamente escenas callejeras hechas en forma “teatral” y escenas en recintos cerrados con técnicas diría cinematográficas. Por lo menos nosotros, fue la primera vez que vimos esta combinación.
Se que en Junio la obra iba a estar de gira por el interior de Argentina, pero de todas formas, si se repite en algún escenario bonaerense, es recomendable.

1 comentario:

Lucía.uy dijo...

.....que buena experiencia! pensar que no "hace mucho" (!)lo novedoso que comencé a ver en teatro fué: los actores entre las butacas hablando con el público: me acuerdo de Fahrenheit en el antiguo Tinglado; estar sentada practicamente en el
escenario, en el Circular y lo último Barro Negro, sobre el omnibus de Cutcsa!
La creatividad no acaba! por suerte!

Lindo viaje,con sorpresitas no?

Saludos

Lucía