jueves, 19 de junio de 2008

BLOWING IN THE WIND

Hace apenas unas semanas atrás, ante la noticia de que el atleta jamaiquino Asafa Powel había batido el record mundial de los 100 metros llanos estableciendo una marca de 9''74''', comencé a pensar en esta nota.
En las Olimpíadas de 1924, la medalla de oro en esta disciplina fue ganada por un atleta que puso un tiempo de casi 13 segundos.
No es necesario ser muy entendido en este tema para comprender que la diferencia de tiempo es abismal....claro, las pistas de hace más de 80 años no eran sintéticas, el calzado de cuero seguramente pesaba muchísimo más que el actual, la ropa sería de algodón en lugar de "drift" o alguna de las otras tecnologías aplicadas actualmente.
Obviamente, tampoco existía la parafernalia de drogas autorizadas (o nó) que han potenciado la capacidad de estos atletas a límites considerados poco tiempo atrás como imposibles.

Mientras pensaba en este punto....., Usain Bolt, otro jamaiquino que estaba dos centésimas de segundo por encima de A. Powell, logró la marca de 9''72'''!! cada vez que se rompen estos records, los especialistas se preguntan hasta donde se podrá llegar, y opinan además, que se está llegando al techo de las posibilidades humanas.
Bolt declaraba que su meta es lograr una medalla de oro en Beijing, ya que ese premio permanece durante 4 años, en cambio un record mundial puede caer de una carrera a otra. Es decir, los propios atletas aún creen que las marcas pueden seguir cayendo.....

Beijing será el laboratorio de ésta y otras disciplinas: hace poco, se vió que quienes bajaban continuamente los records de tiempos en natación, utilizaban sin excepción el mismo tipo de malla correspondiente a una única marca deportiva por lo que se estudia la posibilidad de directamente, prohibirla; las garrochas se fabrican con materiales cada vez más livianos y flexibles, lo que impulsa a los atletas cada vez más y más altos; las pelotas de fútbol son más livianas y menos fáciles de ser deformadas ante el golpe del pie del futbolista, lo que permite mantener la dirección que se le pretende dar; ya hemos hablado de las láminas de carbono con las que correrá Oscar Pistorius..... y así podríamos seguir listando...
Beijing será una fiesta del deporte.... y un campo de experimentación para la ciencia y la tecnología aplicada al deporte.







1 comentario:

Carol dijo...

... ¡increíble! Y eso no solamente sucede en las carreras de atletismo. Todavía recuerdo cuando hace como mil años yo formaba parte de la muy primitiva selección nacional de natación y la fiesta que hicimos todos los nadadores cuando un compañero de equipo rompió el record nacional y pasó la barrera del minuto en los 100 mts libres... ¡qué lejos estaba pensar en los 47 segundos que esos monstruos hacen actualmente!
Me pregunto, además de la tecnología, de los casos de dopping, de la constitución física y todos los etcéteras existentes ¿qué hacen para alcanzar esos "imposibles" y hasta dónde van a llegar? ¿habrá un tope? ¿o seguirán corriendo, nadando, saltando y desarrollándose sin parar?
Un abrazo, Carol