martes, 29 de abril de 2008

RAUL SENDIC

Más allá de diferencias ideológicas o metodológicas, nadie que alimente sueños de libertad y justicia puede dejar de reconocer la figura de Sendic.
Raúl Sendic, fue el tipo de hombre que pregona con el ejemplo, que se jugó el pellejo por sus convicciones. Como Aparicio Saravia, como Baltasar Brum, como Líber Seregni.
Ya desde muy joven, con sus estudios de abogacía a punto de culminar, optó por irse al norte del país a luchar por los más débiles. A despertar conciencias, a formar sindicatos, a unir a la gente tras objetivos comunes. Eran los inicios de la década del sesenta, la revolución cubana ardía en el aire, “la imaginación al poder” ya era carne en latinoamérica mucho antes que el “mayo francés” del 68. Uruguay dormía aún la siesta del país de las vacas gordas, la Suiza de América, pero Sendic y otros como él percibían que el sueño se terminaba. Los acontecimientos que se precipitaron después son más que conocidos, pero ceñir la figura de Sendic al “guerrillero”, al “fundador del movimiento tupamaro”, es empequeñecer su figura. Sendic fue un político en armas.
Ahí están sus documentos políticos, su reforma agraria, su idea del Frente Grande.
Cuando en el 72, la Armada lo acorraló en un apartamento del centro de Montevideo, nació el mito: “soy el Bebe y no me rindo”. Verdad o leyenda, Raul Sendic, el Bebe, el Rufo, sigue sin rendirse.


1 comentario:

pepecorvina dijo...

creo fervientemente en mis convicciones, yo fui de los hipnotizados por la izquierda revolucionaria, y hoy pienso que fue el gran hipnòtico....que tiene sus resultados hoy mismo, supongo con declaraciones ridiculas de todos los tupas, y con cosas que no se pueden conversar sin una "38"
sobre la mesa, creo que no hay que luchar contra el sistema, contra la burocracia, contra los alcahuetes hipocritas, que incluso dadas sus habilidades, se infiltran en nuestras trincheras, creo mas bien, que hay que abandonarlos, y crear y seguir con esa creacion ineludible de la nueva acròpolis, la nueva civilizacion, en otro lugar, mas hacia el nosotros y menos hacia el ellos, perdoname pena, yo discrepo por haberlo vivido en carne propia, creo fervientemente que se equivocò el bebe, y todos los otros, no hay que ir contra el imperio, no se puede, es el sindrome de espartaco, mejor, crear autonomia, y hoy, mucho mas cerca y posible, dada la difusion de la tecnologia.........
solo queria participar, decirle a alguien, que no!!!
que no es asi!!!
que no es por ese camino, lo dije hace 40 años, y lo sigo sosteniendo!!!!
un abrazo desde guatemala
pp